martes, 6 de julio de 2010

Conferencia de prensa

Después de que Argentina venció a México 3 - 1, Maradona ofreció una conferencia de prensa llena de mentiras y ninguno de los comentaristas de Fox fue capaz de decirlo. Tampoco los nuestros.

Fui muy claro al escribir y lo dije en Radio Programas tres días antes del choque ante Alemania: Maradona planteó mal el encuentro contra los aztecas. Pero el resultado maquilló el error.

Lo más sinvergüenza de las palabras de Diego fue admitir que conocía todos los sistemas de Javier Aguirre. Es decir, sabía todo sobre las modificaciones tácticas que podía hacer México para enfrentar a Argentina.

Maradona minimizó el trabajo de México y ensalzó a sus jugadores. Se mintió y le mintió a la afición argentina. Lo peor es que le creyeron. No escuche una sola palabra de crítica al Diego tras el partido.

Löw dijo algo exacto. Sostuvo que vio todos los partidos de Argentina y veía un gran espacio en el mediocampo. Sabía que por el sistema que utilizaba Maradona, obligaba a Messi a bajar. Eso facilitaba la tarea de la volante de marca alemana. Di María al no tener generador en el mediocampo, comenzó a rematar desde fuera del área. Incluso Higuaín hizo lo propio.

Maradona confió sólo en la capacidad de sus jugadores, mientras que Löw estudio a su rival. Una gran diferencia del técnico de hoy. Pareciera por los análisis de los partidos ante México y Alemania, que Maradona vio otro partido. Pero no es así.

Maradona Conferencia de Prensa tras el Alemania 4 Argentina 0

También escuché a Martino y no me gustó. Se excuso diciendo que España era la selección numero uno del mundo. Y si bien creo que nadie puede negar la calidad individual de los hispanos, en este mundial, España es una decepción. Creo que como buen argentino, se vende muy bien.

Holanda debería vencer a Uruguay hoy. Pese a la pobre demostración que exhibió ante Brasil, los tulipanes son más equipo. Y me inclino por ellos. Pero no descartemos del todo a los charrúas. La frase "cumplimos sólo si somos campeones", retumba más que nunca en los oídos de todos los orientales.

lunes, 5 de julio de 2010

Holanda es favorita

El toque rápido de Brasil, descuadernó a Holanda. Los tacos y lujos de los garotos en la primera parte, desdibujó la imagen de equipo sólido que tenía Holanda en los cuatro partidos previos. Pero es que los tulipanes tampoco le habían ganado a gran cosa, Dinamarca, Japón y Camerún no representaban un gran potencial. Y Eslovaquia menos.

Pero Holanda no termina de convencer. En la Eurocopa, los tulipanes aplastaron con un juego de velocidad y primer toque a Francia e Italia. Si repetían aquellos partidos, el título mundial estaba al alcance.

Pero ante Brasil, Holanda empezó lento. Cuando Brasil lo apuró le anotó dos goles. Uno no lo convalidaron. Los tulipanes se asustaron. Ni Robben pudo desplegar su habilidad.
Pero en la segunda parte, Holanda eliminó a Brasil.

El mundial tiene un sistema absurdo. No puede ser que Holanda tenga un rival más fuerte en cuartos de final que en la semifinal. Si pasaba Ghana, la diferencia entre uno y otro hubiese sido más evidente. Lo que queda claro, es que el mundial no refleja verdaderamente quienes son los mejores equipos del mundo.

Al frente Holanda tendrá a Uruguay. Una selección que fue superada por el fútbol de Ghana. Los africanos debieron vencer. Pero el fantasma de la tradición se metió y los charrúas finalmente pasaron.

Como selección Holanda es más. Y si juegan los holandeses todo lo que saben, tendrían que salir vencedores cómodos. Pero Uruguay es como Italia. Es decir, nunca se sabe dónde pueden dar el zarpazo. Pueden perder con Islas Feroe y ganar a Brasil o Alemania en el siguiente partido.

Pese a la mentalidad y temperamento de Uruguay, Holanda por jugadores tendría que pasarlo. Han jugado tres veces en la historia, pero sólo una ganó Holanda y fue justamente en el mundial de Alemania '74. Los tulipanes ganaron sólo 2 - 0, cuando en el campo fueron inmensamente superiores.

Encima uno de los mejores uruguayos, Luis Suárez, no está. Holanda tiene servida la mesa.

Alemania 1974: Holanda 2 - 0 Uruguay

Reacciones

Me parece ridículo que se excusan en la hermandad sudamericana para hinchar por Argentina y Brasil. Los que optan por alentar a estas dos selecciones, es probablemente por la calidad de jugadores y juego que exhiben. Lo que es válido por simpatía. Igual que hacerse hincha de Universitario, Cienciano, Cristal, Boys, Alianza Lima, etc. Pero decir que alientan sólo por pertenecer a éste continente me parece una hipocresía. Habría que ver si también alentarían a Ecuador y Chile con la misma efusividad que lo hacen con estos dos colosos sudamericanos.

Entiendo que los aficionados se inclinen por Brasil o Argentina porque son dos países ganadores. Es lo que suele ocurrir en provincia cuando los aficionados locales prefieren hinchar por Alianza, Universitario y Sporting Cristal.

Ahora, en un aficionado, es decir en un hincha, pasa. Pero que un comentarista de televisión se enfunde la camiseta albiceleste en un programa noticioso nacional minutos antes del partido, me parece extremamente ridículo y hasta estúpido.

Somos peruanos. Y un comunicador social no debe dar la imagen de subdesarrollo mental. Para una persona que sale en televisión, habla muy mal de su personalidad. Habría que preguntar si alguna vez alguien vio a un comentarista argentino lucir con orgullo la camiseta blanca y roja de nuestra selección.

Esta mentira de apoyar a los sudamericanos, también viene de la agencia Fox. Ellos dicen que apoyan a todos los sudamericanos. Incluso latinos. Pero cuando perdió Brasil, hubo más de un comentarista argentino que se burló de la derrota.

Y es que para los argentinos, Brasil es su rival. No es su amigo. Y no porque sean malos. Sino porque ambos son equipos que usualmente ganan todo. Y es normal que uno mire al otro y no le desean necesariamente el bien.

Es como si un hincha de la “U” aliente a Alianza en la Copa Libertadores o viceversa. Eso sería muy extraño.

Los peruanos, si realmente queremos cambiar nuestra mentalidad, debemos apuntar a Brasil y Argentina como rivales, más allá de la simpatía que podamos tener por estas dos selecciones.

domingo, 4 de julio de 2010

Jorge Bruce: “Con la gambeta no basta”

Por Jorge Bruce en La República

Si se atraviesa la espesa bruma comercial que satura las imágenes del Mundial, se observa la puesta en escena de comportamientos que reflejan la mente humana en sus más variadas y cotidianas dimensiones. Voy con dos ejemplos, seguro que los lectores podrán suministrar muchos más.

Uno: El peso abrumador de las expectativas, propias como ajenas. Antes del torneo se esperaba –y las marcas apostaron millones a ellos– el brillo deslumbrante de Messi, Ronaldo, Ribéry, Drogba, Kaká, Rooney, etcétera. Todos han abandonado la competencia, con pena y sin gloria.

Esas demandas de rendimientos espectaculares han terminado pesando de manera fatal sobre las piernas y mentes de las estrellas. O, para decirlo en jerga psicoanalítica, un Yo Ideal al que mantienen a raya en torneos regulares, entra en un proceso inflacionario descontrolado al resonar en la cancha mundial. Y los aplasta. Ronaldo ha sido la sombra del genial atacante que es en el Real Madrid. Messi ha sido la imagen de la desesperación por anotar un gol, cuando en tiempos “normales” le hace cuatro al Arsenal de Inglaterra.

En cambio jugadores que ni siquiera se hallan en las figuritas del álbum Panini, como Müller u Özil, nos han asombrado con la frescura y creatividad de su juego. Exentos de esa pesada mochila narcisista, se han expresado con libertad y han dado lo mejor de sí, en el mejor momento.

Dos: la triste derrota de Argentina ante Alemania. O los límites del liderazgo carismático de un hombre con problemas de personalidad tan graves como los de Maradona. La teoría de la motivación y la inspiración individual se estrelló contra la técnica y el juego colectivo de Löw y la Mannschaft. Después del partido se vio, en los corredores, una escena tan patética como elocuente. El entrenador alemán acercándose a saludar al argentino, teniendo que retirarse porque éste se abrazaba prolongadamente con su hija envuelta en la bandera argentina, y no daba cara.

Luego se negó a dar la conferencia de prensa y la FIFA lo forzó a cumplir sus obligaciones contractuales. Ahí se mostró tan incapaz de analizar lo ocurrido en el campo como el pobre Tévez, un jugador de enorme corazón y pequeño cerebro. No era culpa de Maradona, sino de quienes, como Grondona, el Burga argentino, creyeron que un entrenador serio podía ser reemplazado por un gurú divinizado, cuyo juego inigualable fue imposible de ser replicado por el abrumado Messi. Así se desperdició al conjunto más talentoso de la justa, derrotado por un grupo que, además, ha exorcizado sus demonios racistas integrando a turcos, yugoslavos, polacos y africanos nacionalizados, dándole a su juego una chispa que se complementa de maravilla con la tradicional disciplina teutona.

Como la mano providencial de Suárez, que se sacrifica para salvar a Uruguay –no confundir con las manos tramposas de Maradona y Henry–  el Mundial es un escenario inigualable para ver de lo que somos o no capaces los humanos, cuando enfrentamos circunstancias extraordinarias. Como los equipos, las sociedades y las ciudades requieren dirigentes con visión de largo plazo, proyecto de futuro y sintonía fina con las necesidades y talentos de la colectividad.

Alemania no es México

Me reafirmo en pensar que Argentina tiene grandes jugadores. Quizá los mejores. Pero  repetí en más de una oportunidad que carecía de técnico. Porque Maradona no lo es. Con los futbolistas que tiene el cuadro gaucho, es capaz de ganar la Copa del mundo. Por eso, los triunfos ante Nigeria, Corea del Sur, Grecia y sobre todo ante México, maquillaron la parte táctica de Argentina.

Ante los aztecas, Aguirre le ganaba el duelo. México tenía más tiempo la pelota y generó tres ocasiones de gol hasta antes del tanto de posición adelantada de Tévez. Maradona consultaba a su cuerpo técnico. Estaba preocupado. Y la respuesta era relativamente sencilla: Mascherano debía tener un acompañante.

Maradona sólo pensó en la capacidad técnica de su equipo. Y nadie puede dudar que se trata de los mejores atacantes del mundo. Pero con un solo hombre para la recuperación, facilitó el trabajo del rival.

El gol de Higuaín condicionó el partido. Los mexicanos perdieron los papeles y se pudieron comer una goleada.

Por eso Löw sorprendió a Argentina como lo hicieron los aviadores alemanes en Bélgica con sus aeroplanos en la invasión a Francia. Los galos pensaban que los germanos los atacaría por su línea Maginot, pensando que sería una guerra de trincheras como en la Primera Guerra Mundial. Pero el ejercito teutón en una acción rápida tomó Bélgica y atacaron por la retaguardia a los galos.

Maradona pensaba que el partido sería similar al de hace cuatros años. Esperando una y otra selección el error del rival. Pero Alemania no es México. Y Löw mandó a atacar. Fue una sorpresa para Maradona. Argentina estaba herida tras el primer gol, pero se componía como podía. Resistiendo.

Como Stukas, los volantes extremos alemanes debilitaban las bandas argentinas. Hasta que Schweinsteiger la rompió y llegaron los goles.

Sólo Brasil y Alemania son las únicas selecciones que si pueden hacer cinco goles, hacen seis. Se respetan a sí mismos. No tienen contemplaciones con la victima. Alemania apabulló a un equipo de grandes jugadores, pero que le falta como selección.

Maradona Argentina Alemania 2010 Sudafrica

sábado, 3 de julio de 2010

Goles: España 1 – 0 Paraguay (HQ)

  • 1:0  España, David Villa (‘82)

Desde 1986 hasta el 2006, llegaron con el rótulo de candidato. Pero esta vez son subrayados como favoritos y aunque su juego no convence, el emparejamiento de cuartos de final le reservaba una gran posibilidad de meterse entre las cuatro mejores selecciones del mundo después de 60 años. Y aunque le costó más de la cuenta, España hizo su tarea y venció 1 - 0 a Paraguay.

El técnico guaraní estudio a su rival y planificó un partido que en el campo se plasmaban. Porque cambió su sistema y ordenó jugar con dos líneas de volantes. Más arriba ubicó a Valdez con Cardozo.

Cuando no tenía la pelota Paraguay, las dos líneas de volantes se transformaban en una línea de cuatro hombres. Sumando a los dos delanteros que presionaban la salida, los españoles caían en el error.

España sin tener el dominio de las bandas, no generaba ocasiones de gol. Encima, Xavi no estaba preciso en sus servicios. España carecía de profundidad y eso era consecuencia de que el volante del Barcelona no estaba productivo.

Paraguay apostaba por el pase largo a uno de sus delanteros. En el mano a mano, tenían que ganar para generara ocasiones de peligro. Y Paraguay dispuso de cuatro ocasiones en esa circunstancia. Una de ella, encontró a Valdez frente al arco venció a Casillas, pero el juez de línea sancionó posición adelantada. La televisión demostró que no hubo ninguna falta en la acción.

Cambios

En la segunda parte, el partido seguía con el mismo trámite. España teniendo mayor tiempo la posesión de la pelota, pero sin generar opciones de gol. Mientras que Paraguay con el pase largo buscando a sus delanteros y presionando al rival. Del Bosque puso a Cesc y Pedro. Con las modificaciones Xavi bajó a la primera línea de volantes.

A los 57 minutos un agarrón de Pique a Cardozo dentro del área fue sancionado como penal. El propio Cardozo ejecutó el disparo y Casillas lo contuvo. Un minuto más tarde, el juez sancionó otro penal, pero esta vez a favor de los españoles. Xabi Alonso lo ejecutó y venció a Villar. Pero el juez ordenó repetir el tiro por invasión de los hispanos. Otra vez ejecutó Alonso, pero esta vez Villar atajo.

Paraguay intentó ser ordenado hasta el final. Pero Iniesta se jugó por su habilidad, se internó hasta el área paraguaya, eludió a dos y habilitó a Pedro. El delantero remató al poste. El balón rebotó hacia Villa y el delantero otra vez remató. La pelota chocó en un poste, chocó en el otro y finalmente se introdujo marcando la diferencia en el Partido.
Paraguay pudo anotar incluso el empate, pero Casillas volvió a salvar.

España tiene poca opción de superar a Alemania si juega de esa manera.

Alineaciones:

Paraguay: Justo Villar (cap) - Darío Verón, Paulo Da Silva, Antolín Alcaraz, Claudio Morel Rodríguez - Cristian Riveros, Edgar Barreto (Enrique Vera 64), Victor Cáceres (Lucas Barrios 84), Jonathan Santana - Nelson Valdez (Roque Santa Cruz 72), Oscar Cardozo. DT: Gerardo Martino.

España: Iker Casillas (cap) - Sergio Ramos, Carles Puyol (Carlos Marchena 84), Gerard Piqué, Joan Capdevila - Sergio Busquets - Xavi, Xabi Alonso (Pedro 75), Andrés Iniesta - Fernando Torres (Francesc Fábregas 56), David Villa. DT: Vicente Del Bosque.

Goles: Alemania 4 - 0 Argentina (HQ)

  • 1:0  Alemania, Thomas Müller (3’)
  • 2:0  Alemania, Miroslav Klose (68’)
  • 3:0  Alemania, Arne Friedrich (74’)
  • 4:0  Alemania, Miroslav Klose (89’)

Fue un engaño. Mientras que Maradona creía que tenía el equipo perfecto, Joachim Low se la pasó probando jugadores. Fue durante el partido amistoso que este año tuvieron Argentina y Alemania en campo teutón y que terminó en triunfo gaucho 1 - 0. Por ello, probablemente Maradona habló con tanta confianza antes del partido, subestimó a los tricampeones del mundo y al final del partido de ayer su equipo recibió una goleada de 4 - 0.

Los errores tácticos de Maradona se maquillaron con el triunfo ante México. Pero Alemania no perdonó. Argentina salió con el mismo sistema del último partido. Es decir, con las mismas deficiencias. Cuatro elementos al fondo y sólo Mascherano por delante de ellos. Rodríguez y Di María bien abiertos y delante de ellos, dos delanteros, Higuaín y Tévez. En tanto que Messi debía ser el enlace.

Messi tenía cuatro elementos por delante de él. Por consiguiente debía tener mucho trabajo para la organización, pero al estar sólo Mascherano para la contención, Argentina no podía tener la pelota. Eso le pasó ante México. Los aztecas, crearon tres situaciones de gol sin concretarlas.

Los Goles

Pero Alemania no es México. Los teutones golpearon de arranque. A los dos minutos un tiro libre desde la izquierda fue ejecutado por Schweinsteiger. Müller se adelantó a Otamendi y anotó con golpe de cabeza.

Argentina recibió el golpe y no pudo reaccionar hasta los 26 minutos. En ese tiempo, Alemania tuvo el control de la pelota y creó dos claras situaciones de gol. Sobretodo Klose, al recibir un servicio de Lahm y sin marca, disparó fuera del arco.

Maradona se animó a cambiar de lado a Di María y Rodríguez. Argentina comenzó a tomar más posesión del balón y se animó a disparar al arco de Neuer. Pero el orden de Alemania impedía que pudiera tener las cosas claras.

En la segunda parte, Alemania intentó cederle la iniciativa a su rival. Esperando jugar a la contra y hacerle daño. Pero Argentina no tenía las armas para tener la iniciativa. Messi seguía jugando muy atrasado y esto generaba que Tévez e Higuaín bajaran para buscar la pelota y ellos mismos crear por la individualidad sus ocasiones de peligro frente al área alemana.

Panzer

Entonces Alemania se cansó de esperar y se fue al frente. Podolski, quien jugaba como extremo a la izquierda, bajaba para colaborar con la recuperación de la pelota. Özil, quien jugaba al centro y tiene menos marca, se recostaba por la izquierda y desde allí, cruzaba balones hasta el otro extremo para Müller o Schweinsteiger, moviendo a toda la defensa argentina.

Los alemanes tenían algo más: ambición. Müller desde el suelo peleó una pelota. El balón fue a Podolski, que esperó el momento justo para Klose, quien sin marca anotó a un metro del arco de Romero a los 67´.

Alineaciones:

Argentina: Sergio Romero; Martín Demichelis, Nicolás Burdisso, Gabriel Heinze, Nicolás Otamendi (Javier Pastore, m69); Maxi Rodríguez, Javier Mascherano, Angel Di María (Sergio Agüero, 74), Lionel Messi; Carlos Tevez, Gonzalo Higuaín. DT: Diego Armando Maradona.

Alemania: Manuel Neuer; Philipp Lahm, Per Mertesacker, Arne Friedrich, Jerome Boateng (Marcell Jansen, m71); Bastian Schweinsteiger, Sami Khedira (Toni Kroos, m75), Thomas Mueller (Piotr Trochowski, m83), Mesut Oezil; Lukas Podolski, Miroslav Klose. DT: Joachim Loew.

Del ridículo a la goleada

Brasil era superior. No me equivoqué pensando que los sudamericanos tenían un juego mejor. Así fue durante todo el primer tiempo. El mismo Sneijder confesó que no había por donde hacerle daño. Después del gol anulado a Robinho, Holanda se asustó. Se dio cuenta que Brasil le podía hacer daño y mucho.

Robben amagaba pero al final perdía la pelota. Ooijer fue el más nervioso en esa defensa. Cuando tocaba Kaká, Robinho y Alves, destruían toda clase de contención naranja. El segundo gol se caía de maduro.

Pero, curiosamente, Robinho casi se va a las manos con De Jong. Luego Alves se disgustaba exageradamente con el juez y hasta a Dunga le llamaron la atención por protestar. Extraño, Brasil estaba ansioso. Me pongo a pensar que quizá la eliminación en el mundial pasado, en los cuartos de final, podía llevar a esta ansiedad.

Hasta que llegó el autogol de Felipe Melo. Era un balón que iba al arco, pero que ningún holandés fue a buscar. Señal del respeto que seguía sintiendo Holanda por Brasil.

Incluso después del empate, tenia la sensación de que Brasil ganaría 2 - 1. Pero me llamó la atención que sólo realizaran un disparo al arco y encima desviado. La ansiedad se convertía en nerviosismo. Y no hubo un solo hombre que se pusiera el equipo al hombro como lo hizo el mexicano Salcido ante Argentina.

Otra vez de balón detenido, Holanda consiguió el segundo tanto. Era su única fórmula. Porque los tulipanes seguían con miedo. Brasil se fue sin orden arriba. Desorientado por la situación. Entonces, Holanda tuvo, una tras otra, situaciónes de gol. Fue una vergüenza que ninguno de sus hombres se animaran a rematar a Brasil que ya jugaba con un hombre menos.

Por los minutos finales, Holanda debió de golear a Brasil. Pero no lo hizo porque lo respeta demasiado. Pese a que lo tildé como mi candidato, no me engaño alabando a una selección que no lo merece.

La crítica a Brasil será por no tener vergüenza deportiva. Porque sus jugadores no pudieron con un rival que le tenía demasiado respeto y perdieron.

Felipe Melo pierde los papeles. Brasil - Holanda Sudafrica 2010

viernes, 2 de julio de 2010

Goles: Uruguay 1 (4) – (2) 1 Ghana

  • 1:0   Ghana, Muntari (‘45+2)
  • 1:1   Uruguay, Forlán (‘55)
    • Penales:
      • 1:0 Uruguay, Forlán
      • 1:1 Ghana, Gyan
      • 2:1 Uruguay, Victorino
      • 2:2 Ghana, Appiah
      • 3:2 Uruguay, Scotti
      • 3:2 Ghana, Mensah
      • 3:2 Uruguay, Pereira
      • 3:2 Ghana, Adiyiah
      • 4:2 Uruguay, Abreu

Mano de Suárez, tarjeta roja y penal. Era el minuto final. La jugada que acababa del partido. Y la única forma de evitar el gol de Ghana. El delantero del Ajax salía el campo entre lágrimas. No podía contener su tristeza de abandonar de esa manera el mundial. Pero de villano pasó a héroe de todo un país. Gyan estrelló su disparo en el poste y no pudo evitar la definición desde el punto del penal.

El partido había acabado 1-1 y los charrúas tenían más jerarquía en esta instancia. Y Así fue. En el partido, Uruguay salió más agresivo, pero poco a poco, Ghana tomó el control de las acciones. Cuando terminaba el primer tiempo, llegó un disparo desde 30 metros de Muntari que no pudo contener el portero Muslera. Un golazo a los 45 minutos.

Los sudamericanos habían perdido a Lugano. El gran zaguero se lesionó cuando fue hacia arriba. Sin mucho, Ghana controlaba el balón, pero un exquisito tiro libre de Forlán igualo las cosas a los '54.

A partir de allí el encuentro tuvo momentos emocionantes. Ambos tuvieron ocasiones de gol. Pese a que los africanos venían de jugar un suplementario contra Estados Unidos, dio la impresión que estaba más enteros que los sudamericanos.

El 1-1 se mantuvo en los 90 minutos. En Ghana ingresó el experimentado Appiah y Ghana otra vez tuvo buenos momentos de fútbol.

Mientras que Tabárez ubicó a Lodeiro, pero una vez más no fue solución. La jugada del partido y quizás de todo el mundial, fue la mano en la línea de Suárez. Fue el mismo recurso que utilizó Kempes ante Polonia en el mundial de 1978. Pero increíblemente al argentino no lo expulsaron.

En los disparos desde el punto de penal, Mensah y Adiyiah le pegaron al medio permitiendo que Muslera atajara. Abreu con categoría ejecutó el quinto remate y anotó decretando la victoria de Uruguay por 4-2.

Alineaciones:

Uruguay: Fernando Muslera - Maxi Pereira, Diego Lugano (cap) (Andrés Scotti 38), Mauricio Victorino, Jorge Ciro Fucile - Álvaro Fernández (Nicolás Lodeiro 46), Egidio Arévalo Ríos, Diego Pérez, Edinson Cavani (Sebastián Abreu 76) - Diego Forlán, Luis Suárez. DT: Oscar Washington Tabarez.

Ghana: Richard Kingson - John Paintsil, John Mensah (cap), Isaac Vorsah, Hans Sarpei - Anthony Annan - Samuel Inkoom (Stephen Appiah 74), Kwadwo Asamoah, Kevin-Prince Boateng, Sulley Muntari (Dominic Adiyiah 88) - Asamoah Gyan. DT: Milovan Rajevac.

Goles: Holanda 2 - 1 Brasil

  • 1:0   Brasil, Robinho (‘10)
  • 1:1   Holanda, Melo – A.G. (‘53)
  • 2:1   Holanda, Sneijder (‘68)

Un tiro de esquina de Robben demostraba lo que ocurría en el campo. El jugador del Bayern dio un toque leve al balón esperando que venga un compañero, pero el primero que llego fue un brasileño y salió tranquilo con pelota dominada. Holanda estaba desconcertada. Nerviosa. No podía encontrar por donde hacer daño. Caía 1-0. Pero lo que no podían hacer sus jugadores, lo hizo un brasileño. Felipe Melo cometió un autogol y luego sufrió una tonta expulsión por su desesperación. Al final Holanda venció 2-1 y ya es semifinalista.

Había mucha expectativa por lo que podía ofrecer el partido. Holanda ganó todos sus partidos y Brasil asomaba con un juego apabullante. Sólo Brasil respetó los antecedentes del cotejo.

A los 8 minutos una combinación brasileña terminó con gol de Robinho, pero el juez de línea levantó el banderín por adelanto y el tanto fue inválido. Holanda se asustó. Dos minutos más tarde, un pase desde su campo a Robinho terminó con gol del atacante. Esta vez la jugada fue lícita.

Los dos equipos jugaban con el mismo sistema, es decir con un hombre en punta, tres elementos detrás y dos hombres para la contención en la volante. Pero la diferencia era el juego veloz de los brasileños que a medida pasaban los minutos, Holanda no era capaz de resolver.

Ooijer era el hombre más nervioso de la defensa europea. Y hasta Van Bommel se contagió. Brasil tuvo dos opciones de gol, pero sus hombres no supieron definir.
La sensación del partido era de superioridad brasileña y así se fueron a la segunda parte.

Holanda adelantó solo un poco más sus línea. Robben estaba más movedizo pero no creaba situación de gol hasta que a los ‘52, un tiro libre de Sneijder desde el sector derecho fue al punto del penal. Era una pelota fácil de arquero, pero Felipe Melo se anticipó a la salida del meta. Ambos se estorbaron y la pelota se introdujo al arco de Brasil decretando el empate.

El gol aplanó increíblemente la moral de Brasil. Holanda sin hacer mucho tomó el control de la pelota y a los ‘67, Sneijder con golpe de cabeza anotó el segundo. Y para completar la derrota, Felipe Melo golpeó sin pelota a Robben y el juez lo expulsó. En los minutos finales, Holanda tuvo tres claras opciones de gol, pero el respeto que le tenían a Brasil impidió que termine en goleada el cotejo.

Alineaciones:

Brasil: Julio César, Michel Bastos, Juan, Lucio, Maicon, Gilberto Silva, Felipe Melo, Kaká, Dani Alves, Robinho, Luis Fabiano.

Holanda: Maarten Stekelenburg, Gregory van der Wiel, John Heitinga, Joris Mathijsen, Giovanni van Bronckhorst, Dirk Kuyt, Mark van Bommel, Wesley Sneijder, Nigel de Jong, Arjen Robben, Robin van Persie.