Debería criticar a Van Gaal. En más de una oportunidad Efraín Trelles me preguntaba por Van Gaal en Radioprogramas y mi respuesta siempre era la misma: No me gustaba para Bayern Munich. Pero en el partido de ayer hizo lo que pudo. Sería injusto si digo que el holandés no supo plantear el partido. Mandó a lo que se consideraba lo mejor del Bayern.
Porque viendo a Klose y Mario Gómez, en los minutos que ingresaron al campo, me quedó claro por qué son suplentes. El croata Olic, sin ser un futbolista con grandes recursos técnicos, está mejor que ambos.
Claro, Olic fue gran responsable que Bayern no anotara un gol ayer ante Internazionale. Perdió un par de ocasiones por no ser más técnico. Robben se cansó de superar a Zanetti, Cambiasso o Chivu, pero nunca encontró alguien que pueda resolver como sí lo hizo Milito. El argentino tampoco me gustaba mucho, pero ayer me cambió la opinión.
Milito jugó como Batistuta o Crespo. Se le notó un centro delantero imponente. Con recursos para definir y sacar ventaja en el mano a mano. La jugada donde elude a Van Buyten será recordada como una de las más clásicas en los encuentros de la Liga de Campeones.
Cuando ingresaron Klose y Mario Gómez en Bayern tuvieron muy poca participación. Si Alemania está confiando en ambos para el mundial podría llevarse una decepción. Al Bayern le faltó un lanzador como Toni Kroos, por ejemplo.
En Inter, Sneijder cumplió, pero creo que con otro armador más preciso, el cuadro italiano (que curiosamente no tuvo jugadores de esa nacionalidad) podía anotar un gol más por lo menos. Mouriho puede sentirse arrogante otra vez.